Introducción:

Conocer o interpretar las inscripciones en piedra es un aliciente que nos permite descubrir referencias del pasado. No son fáciles de identificar, y en la isla de El Hierro encontramos algunas, aisladas y grabadas en piedra sin inscripciones de texto. Solamente me referiré a éstas.

Evidentemente, no se contemplan las cruces talladas en lápidas, habituales en las tumbas o nichos de los camposantos, ni las registradas en iglesias, ermitas u otros centros religiosos.

Cruces Testimoniales Herreñas como Tradición Histórica
Resulta frecuente encontrar pequeñas cruces «desnudas» de madera ubicadas en hornacinas que circundan una propiedad o en el frontis de entrada a la vivienda que nos recuerdan la «cultura» de la muerte, como una tradición familiar «herreña», que indica también la antigüedad de la vivienda,  actualmente en desuso. Tampoco forma parte de esta referencia.

En estos momentos solamente incluyo dos de ellas, en sendas vías de acceso al Valle de El Golfo, en lugares emblemáticos, y sobre estructuras «pétreas» de cierto valor etnográfico.

Recordamos que cada uno de los senderos principales al valle de El Golfo conservan su santo protector, por los riesgos que ofrecía el trayecto. Así encontramos en Tibataje el amparo de la Virgen de la Peña, en Jinama la protección de la Virgen de la Caridad y en El Monte la encomienda a San Salvador.
Parece ser que inicialmente estos «santos» protectores se encontraban ubicados en oquedades/hornacinas que con el paso del tiempo se transformaron en pequeños oratorios o ermitas que hoy podemos contemplar.

* La primera cruz:

Epigrafía de esta cruz resaltada en el Círculo Rojo

En el sendero PR-EH2 de tránsito de El Pinar por la Cumbre hacia San Salvador, justo en el Letime, encontramos «dos» piedras volcánicas aisladas y próximas, conocidas como «Dos Hermanas», en el mismo punto del cambio de vertiente. En una de ellas, puedes observar en su lateral una cruz latina tallada, sígno epigráfico, posiblemente de encomienda, antes de alcanzar la ermita de El Brezal con su «santito» protector de esta bajada al Valle de El Golfo, al que los transeúntes rezaban,  y los menos crédulos depositaban limosnas, antes de continuar hacia El Golfo por el sendero del Monte o de San Salvador, transmitiendo su aproximación o alejamiento con el bucio (o bocina) por estos lugares de tránsito: Dos Hermanas y el Pico del Diviso, referencias de este trayecto.
La «otra» piedra volcánica, como describe Sixto Sánchez Perera, no es la original, y ha sido repuesta para recuperar el conjunto.

Detalle de la Cruz latina
Al parecer, la pequeña talla de San Salvador de Horta procedía de la portería del convento franciscano de San Sebastián, fundado en 1585 en La Villa de Valverde, cuyos dominios se extendían desde El Puente hasta las proximidades del actual Bar Zabagú en la calle San Francisco. La orden abandonó la isla en 1835 tras casi tres siglos de permanencia, dejando su impronta religiosa en la isla.

San Salvador de Horta (1520-1567), religioso de la orden de San Francisco, era un ejemplo de obediencia y humildad, se le atribuyen «milagros» de curaciones que llegaron a desbordar la presencia de peregrinos en el convento de Tortosa, por lo que fue alejado a otro convento en la aldea de Santa María de Horta donde continuaron las visitas de los afligidos en búsqueda de curación. Fue «beatificado» en 1606  por el Papa Paulo V y «canonizado» en 1938 por el Papa Pio XI.

Coordenadas GPS:
27R 3071156 N 795032 E

El acceso a «Dos Hermanas» se puede realizar en vehículo, siguiendo la HI-45 desde La Llanía.

En la isla de El Hierro, el primer domingo del mes de Agosto, el «santito» baja desde su ermita en El Brezal a la iglesia de La Candelaria de Frontera, y retorna a ella en El Monte a final de mes, una tradición relativamentete reciente, recuperada por el  grupo folclórico Tejeguate que repuso al «santito» en la ermita tras restaurarla e impulsó desde 1977 la fiesta de San Salvador.

Ermita de San Salvador en  El Monte



* La segunda cruz:

Ermita de La Caridad con su nueva cubierta a dos aguas, tras la reforma de 1992
 Al otro lado del Valle de El Golfo, próximo a San Andrés, encontramos el «espectacular» sendero PR-EH8 de Jinama, también era una clásica via de «mudadas», y tras el ritual de encomendarse, ahora, a la Virgen de la Caridad, el herreño realizaba el descenso hacia Frontera.

Arco de Sabina en el inicio del Sendero de Jinama con su «Cuchillo»
 En este caso el bucio se utilizaba en Jinama y a mitad de recorrido, en El Miradero o viceversa, según el sentido del trayecto.


Virgen de La Caridad
En ambos recorridos, el que no sabía utilizar el bucio, recurría al jujeo (o jujiar) para transmitir tranquilidad a sus familiares en los mismos puntos citados, a base de gritos: «arriba-arriba» o «abajo-abajo» para indicar su posición, siempre que la resonancia lo permitiera.
Existe un antecedente previo de la Virgen de La Caridad, que describe la historiadora Ana Avila, correspondiente a una imagen venerada en el convento franciscano de San Sebastián, desde el siglo XVIII, en la villa de Valverde.
Otra referencia aportada por Venancio Acosta Padron sobre la Virgen de La Caridad en el arranque del sendero de Jinama, apunta a la Virgen de la Caridad del Cobre venerada en Cuba, destino de la emigración herreña a la isla caribeña que remitían ayudas económicas a la isla.

Cruz enmarcada en el Círculo Rojo - Piedra Labrada
Casi al final de este recorrido, una vez superada la Cancela del Pino y antes de llegar al Pino de Don Onofre Sánchez Pérez (1887- 1965), que fue Alcalde de Frontera desde finales de Junio de 1931 hasta Septiembre de 1933, encontramos un conjunto «pétreo» natural, denominado Piedra Labrada o del Ataúd con una cruz de madera, donde terminan Las Vueltas del Pino. En su lateral también encontramos otro símbolo epigráfico de una cruz griega tallada, asociada al punto de descanso de las comitivas fúnebres, que en sentido contrario al descrito se utilizó hasta mediados del siglo XIX, para el traslado del finado al cementerio de La Villa.
El cementerio de Frontera no se concluye hasta el transcurso de 1860 a 1863, con el respaldo económico de los emigrantes herreños afincados en Cuba.

Detalle epigráfico de la Cruz griega
Coordenadas GPS:
28R  30733374 N  204857 E
Acceso: Solamente se puede realizar a través del sendero citado, y el trayecto más corto es desde La Plaza de la Candelaria en Frontera. Podemos acortar el recorrido, tomando la pista asfaltada de Los Corchos, y así evitamos un buen tramo de subida, que nos acerca a nuestro destino.

En las clásicas mudadas, los que procedían de San Andrés se asentaban principalmente en Los Llanillos, los de Isora en Belgara y La Erita, los de La Villa en el Lunchón, La Carrera y Las Lapas,...

Referencias:
Diario de Avisos, «El tradicional camino de Jinama, objeto de rehabilitación integral», Javier Armas, 22 de Marzo de 1992, Pág. 18.
El Día, «La Cultura y el Lenguaje de las Bocinas en la isla de EL Hierro», Manuel J. Lorenzo Perera, 14 de Noviembre de 1997, P63.
«La Mudada al Valle de El Golfo. Isla de El Hierro», Sixto Sánchez Perera, Imprenta Reyes 1ª Ed. (2008) : ISBN 84-93514-77-2 y LeCanarien Ediciones, 2ª Ed. (2018) : ISBN 978-84-17522--14-8
«Isla de El Hierro. Patrimonio Artístico Religioso», Ana Avila (2012), Ediciones Umbral, ISBN: 978-84-95457-92-9.
«La fiesta de la Virgen de La Caridad. Jinama», Venancio Acosta Padrón (2012), recuperado de  http://vacacionesenelhierro.blogspot.com/2012/05/la-fiesta-de-la-virgen-de-la-caridad.html
Textos y Fotos del autor EXCLUSIVAS para este blog, obtenidas mediante investigación oral y trabajo de campo.

Serie - Arcos Marinos de El Hierro  ( 3 )

Retomamos esta «apasionante» entrega de «valores» naturales con «encanto» en el litoral. 

Arco de la Tosca - Charco Manso
En un entorno «envidiable», casi sin edificaciones, salvo un pequeño establecimiento de servicios y el Pajero de Telesforo, encontrarás un lugar «increíble» para el baño, ideal con la «bajamar».

En esta isla encontraremos con esta misma denominación, al menos, otro arco que aún no hemos divulgado y también es emblema de «nuestra» toponimia local.

Ortofoto de Google Maps con referencias del Charco Manso

Acceso: Fácil con vehículo, en dirección a Charco Manso  por la HI-151 hacia la costa, por Echedo, por El Mocanal o por otro travesía asfaltada muy cerca de la salida del túnel de El Golfo. Todas esta vías de acceso convergen hasta alcanzar el área recreativa habilitada para el baño en Charco Manso.  

Aproximación a pie: no hay sendero, solamente debes acercarte a la costa, junto al Pajero de Telesforo para disfrutar de la vista del Arco de la Tosca.
Se puede descender con precaución, a nivel de costa, para obtener mejor enfoque para las fotos que desees realizar. Búscalo y te quedarás sorprendido.


El Charco Manso está resguardado por dos «brazos» rocosos que cierran su «Boca», denominada Boca del Charco y en su brazo derecho disfrutarás de una Galería «marina» espectacular. Puedes observarla y obtener excelentes fotos desde el otro brazo rocoso. Si eres muy exigente, necesitarás una cámara, resistente al agua de mar para realizar las mejores instantáneas o vídeos.

Galería «marina» de Charco Manso

Aprovecha tu «visita»,... descubre y disfruta de un baño relajante en uno de sus entornos «naturales»  mejor valorados que esta «isla de ensueño» te ofrece,... mientras disfrutas del «silencio».
Importante: El que descienda en vehículo a Charco Manso debe tener en cuenta que la carretera es estrecha, aérea en determinados tramos de su zig-zag, sin vallas de protección. Te recomiendo precaución y observar a distancia a los vehículos que circulan en sentido contrario por si fuera necesario detenerte, y dejarle paso. No es zona de bruma, ni nieblas por lo que la visión es nítida siempre.
En cualquier caso, el acceso en vehículo es resposabilidad exclusiva personal y el interesado ASUME con consentimiento informado los riesgos que conlleva y la dificultad que representa, por lo que el autor de esta reseña DECLINA cualquier responsabilidad o imprudencia cometida por particulares o grupos organizados que realicen este acceso.
Advertencia: El baño bajo el Arco de la Tosca es muy PELIGROSO. Conviene evitar este RIESGO y aprovechar el remanso del recinto de Charco Manso. Evita IMPRUDENCIAS en un sector costero sin personal de socorrismo/vigilancia.  

Naturaleza divina,...

            
           Cada vez que me acerco a tí, encuentro algo diferente,...
                 ¿ porqué eres tan maravillosa ?




Esbelta y natural esa es «mi» diferencia

Las Salinas de Las Puntas

Las Salinas
Una industria de la naturaleza

Municipio: Frontera
El visitante quedará alucinado cuando descubra la antigüedad de esta salina, su origen  y su reducida capacidad de producción.
Acceso: Tenemos que dirigirnos al embarcadero de Las Puntas, y junto a la explanada recientemente inaugurada en Junio de 2018, identificable por el rótulo majestuoso de «La Frontera», encontramos el sendero de ida y retorno, PR-EH-8.1.b,  de Las Puntas a Las Salinas. Tiene una longitud aproximada de unos 750 metros, se inicia en la citada explanada, está señalizado y, tras un reducido tramo empedrado y acondicionado, se convierte en pista de tierra, para transformarse posteriormente en sendero.

Sendero PR-EH-8.1.b - Las Puntas – Las Salinas de Puntagrande


Contenido: La técnica del mortero de cal aplicada a las salinas se remonta a la época romana y solamente existen constancia en las islas de otras dos: una en esta isla, en Timijiraque, y otra en Los Cascajos, en la isla de La Palma.
Al parecer, esta salina ocupa apenas una superficie de 460 m2 con datación de 1680, siendo su valedor, José Pablo Dávila Quintero, que era Beneficiado de la Parroquia del Apóstol Santiago en el lugar del Realejo de Arriba en Tenerife. Ante su baja productividad se produjo su abandono en 1785, transcurrido algo más de un siglo en actividad.
Juan de Urtusuástegui, Gobernador de Armas, al llegar el 9 de Septiembre de 1779 a Punta Grande describe brevemente estas Salinas, a las que les augura un futuro incierto, y seis años después se consuma su vaticinio, recogido en su «Diario de Viaje a la isla de El Hierro en 1779»:

"Compónese de dos grandes estanques y el cocedero con fuertes murallas de sillería argamasada. En todas las mareas entra el agua al primero, que recogerá al pie de 3.000 pipas, por una acequia labrada a fuerza de pico en la punta que se avanza al mar, con su compuerta para darle o embarazarle la entrada, de ésta sube por medio de una bomba al segundo y al tal cocedero por otra que suele jugar una máquina movida por el viento. Hasta ahora hay acabados como 100 tajos y se pretendía adelantarlos; pero jamás recompensarán su trabajo y costo que quizás habrá subido a 3.000 pesos".

Ortofoto de Google Earth - Proyección en Planta - Salina de Las Puntas

Los dos hornos de cal existentes junto a estas salinas se justifican por el suministro de «caliche» (piedra caliza) que llegaba a Las Puntas en veleros que procedían principalmente de Fuerteventura para trueque por sal.
En la actualidad, tras la rehabilitación por el Taller de Empleo Tradición y Futuro (2003), ambos hornos tienen tapiada su gatera, orientada al oeste. Solamente son identificables desde el interior de cada horno y observables por la boca superior, siendo sus diámetros interiores, proporcionales a sus alturas, de 2,10 m y 1,68 m respectivamente.
Esta salina es una de las de menor capacidad de producción, con sus 105 tajos generalmente cuadrados de pequeña superficie, del orden de 1 metro x 1 metro, (algunos tienen mayores dimensiones y otros son rectangulares) careciendo de «sistema de riego» desde el «cocedero» que se realizaba de forma «manual». Actualmente solamente quedan los restos de unos 82 tajos.
El sistema de captación de agua mar es «pasivo», del tipo «tomadero» que tras los embates sobre el puntón rocoso, retienen en una reducida charca natural, tras la «compuerta» (artificial), el agua de mar y la trasladan, mediante un canal excavado a pico al primer depósito.  
La primera percepción que apreciamos en la visita a este conjunto etnográfico sorprende al visitante nada más llegar, cuando nuestra imaginación vuela y nos recrea con la «joya» de este «ingenio» del siglo XVII.

La Compuerta receptora


La compuerta del «tomadero» citado está compuesto por tres piedras independientes, perfectamente acopladas que cumplen esta función, cuyas longitudes (de izq. a dcha.) son: 1,63 m + 1,03 m + 0,44 m.      
El ancho del canal excavado a «pico» en la roca es variable, con un promedio de 30 cm de anchura que aumenta hasta los 40 cm., con una longitud de unos 25 m. desde el «tomadero» para que fluyan por gravedad las aguas captadas hasta el primer estanque, cuyo espesor variable de su muro se aproxima a los 1,10 m. (oscila entre 1,03 y 1,18 m.)
El trasvase de aguas a los otros depósitos de almacenamiento, previos al «cocedero», se realizaron en su día mediante bombeo y/o con molino de viento.
Los dos depósitos auxiliares superiores tienen muros de espesores (promedio) de 0,70 m, el segundo,  y 0,65 m., el tercero.
El «cocedero» presenta muros del orden de unos 0,43 m, de espesor  y en su interior las aguas suelen mantener una temperatura media entre 4 y 15 grados.

Los Tajos, al lado del Cocedero para acarreo manual del Salinero
En los «tajos» las temperaturas se incrementan generalmente desde los 15  hasta los 25 grados, y esta salina presenta impermeabilización con mortero de cal, una característica que la identifica y clasifica, y también de esta misma forma se impermeabiliza el «cocedero».
Completan las instalaciones el habitual almacén del salinero, cuyas dimensiones externas son de 7,55 x 4,85 m., y dos hornos de cal anexos a esta instalación.
El proceso de la obtención de la «cal viva» es muy simple. Se calcina a altas temperaturas la piedra «caliza» que contiene Carbonato Cálcico, y de este proceso se desprende el dióxido de carbono y los residuos sólidos de Óxido de Calcio, más conocido como «cal viva», son los que se seleccionan para  para preparar el mortero de cal.
Prácticamente quedan restos de al menos 82 tajos del total. Estos tajos son de tamaño reducido, generalmente cuadrados, del orden de 96 cm x 100 cm, y otros superan una de las dimensiones y son rectangulares. Su profundidad también es variable, y oscila de los 15 cm a los 20 cm, e incluso algo más.

Canal excavado a pico hasta el primer Estanque
Importante: El que acceda al «tomadero» de  «Las Salinas» ASUME con consentimiento informado los riesgos que conlleva y la dificultad que representa, por lo que el autor de esta reseña DECLINA cualquier responsabilidad o imprudencia cometida por particulares o grupos organizados que desciendan al puntón.
Referencias: 
Diario de viaje a la isla de El Hierro en 1779, Juan Antonio de Urtusuástegui. Colección Terra Negra (2004). Págs. 16 y 17.
El Día, La sal como futuro, 10 de Agosto de 2003, Pág. 68
Ruta Archipiélago - Diciembre de 2003, Patrimonio. Salinas de Punta Grande. Clara P. Betancor.
Informe Salinas Canarias 2008, Tomo I, Estado Actual de las Salinas Canarias. Pasado y Presente. Estrategias de Actuación., VV. AA., Estudio Luengo S.L.
Revista La Frontera Nº5, Febrero 2009, Turismo: «El Ayuntamiento incluye en su inventario de bienes  los senderos del municipio», Pág. 18.
El Patrimonio cultural de Fuerteventura como Recurso Turístico, Alejandro Morales González (2010),  Turismo. Vol 2, Escuela Universitaria de Turismo Iriarte, Págs. 37 a 49. ISSN: 1889 - 0326.
Trabajo de campo, realizado por el autor, en Las Salinas de Punta Grande (2018).

Arco de Las Puntas

Serie - Arcos Marinos de El Hierro  ( 2 )


La costa herreña es una «caja de sorpresas» que no podemos «ignorar», por ello continuamos esta «apasionante» entrega de «valores» naturales con «encanto».

Algunos están identificados en la toponimia como «arcos», «la puente» , «los puentes», «el arquillo»,... 

Una «inmersión» en el litoral para divulgar nuestro patrimonio.


 Acceso: Fácil con vehículo hasta Las Puntas. Aproximación a pie por la pista de tierra que parte del «maravilloso» Hotel Puntagrande, y antes de rodear las piscinas municipales de «Las Cascadas del  Mar», tras recorrer unos 40 metros hacia la Playa del Río, observamos el arco natural a nuestra derecha.

Situación según extracto de la orotofoto de Google Maps
Una opción para los «fanáticos» de la fotografía es descender por el «hueco» que encontramos a la izquierda de la marcha (con mucho cuidado porque es poco practicable). Al alcanzar el nivel de costa, podremos realizar una foto de «encuadre» como la que muestro a continuación, con el Roque del Morro de la Puente «presidiendo» la escena.

Podemos aproximarnos algo más para buscar el mejor ángulo fotográfico.

Arco de Las Puntas / La Puente

Aprovecha tu «visita»,... descubre y disfruta de lo que la «isla mágica» te ofrece,...

Importante: El que descienda por el «hueco» hacia la costa ASUME con consentimiento informado los riesgos que conlleva y la dificultad que representa, por lo que el autor de esta reseña DECLINA cualquier responsabilidad o imprudencia cometida por particulares o grupos organizados que realicen este acceso.

La Cueva del Acantilado
Un tubo volcánico hacia el mar: La «Ventana» del Acantilado

Otras denominaciones: La Cueva del Faro
Municipio: El Pinar
Contenido: Los tubos volcánicos de la isla de El Hierro son fascinantes, algunos son transitables como el de referencia, y otros son de menor entidad, denominados también «huaclos». En su proceso formativo, la colada fluye por su interior y al enfriarse el exterior, solidifica dejando un conducto hueco, accesible , que origina esta MARAVILLOSA y espectacular formación volcánica.
Esta cavidad, en concreto,  es una «joya» natural, muy cerca de la «obra civil» de mayor entidad de la isla, el Faro de Orchilla, en el «occidente» de la «Ecúmene» del siglo XV.

El recorrido propuesto es por el «exterior» del conducto de la Cueva del Acantilado, y para conectar con él debemos tomar un sendero «intuitivo»  sobre piedra volcánica que encontramos a la izquierda, en la recta final de la pista de acceso al faro.



Pasamos junto al primer «jameo», boca principal de acceso, y también vemos escalones perfectamente tallados, y junto a ella observamos otra amplia cavidad usada como alternativa de cobijo. Solamente se justifican estas tallas escalonadas como alojamiento estacional para los pastores de La Dehesa, que aprovechaban el clima benigno de esta zona, la proximidadad  a la costa para el marisqueo y la pesca, además de la provisión de agua de aljibes, según testimonios de personas lonjevas.

La cueva está suficientemente ventilada, y no presenta problemas puesto que dispone de un total de cuatro bocas exteriores: la de la entrada, la del final del tubo en el acantilado, y otras dos adicionales en el trayecto que también pueden ser utilizadas como vías de escape.

Antes de alcanzar el segundo «jameo» transitamos sobre pequeños «huaclos» con su sonido «hueco» característico, y al llegar a sus proximidades tenemos que desviarnos unos metros del sendero «exterior» que llevamos, donde podremos observar el hundimiento de su «bóveda»
.
Segundo Jameo y vista lejana del Tercer Jameo

Si continunamos por el «exterior» alcanzamos el tercer «jameo» que también dispone de escalones tallados, lo que facilita su acceso.

El recorrido hasta la «ventana» del acantilado es subterráneo desde este punto, un tramo de «ida y vuelta» obligatorio hasta La «Ventana» del Acantilado, para regresar, de nuevo, por el «exterior», salvo que se opte al descenso por una «vía equipada» a la derecha de la ventana hasta la costa.

Sorprendentes «escalones» tallados antes de llegar a La Ventana del Acantilado

Al final del conducto encontramos la «vertical» del acantilado, acondicionada con una valla protectora de troncos de madera en la que podemos recrearnos con la vista marina y realizar fotos sugerentes y atractivas, tras recorrer alrededor de 500 metros.


Para este último tramo «interior» es conveniente e imprescindible el uso de linterna y casco protector para evitar los resaltes del techo. Al ser irregular el suelo del tubo también es recomendable calzado adecuado para su tránsito.

Visual marina del Acantilado
Al retorno por el «exterior» puedes aprovechar para desplazarte y contemplar tanto la Cruz de los Navegantes (o del Emigrante), así como otra mas pequeña «amputada», de la que solamente se conserva su base de mármol rotulada, la del homenaje y recuerdo al gaditano Carmelo  Heredia Olmos, uno de los fareros que lo puso en servicio en 1933, conjuntamente con el grancanario Rafael Medina Romero. En la actualidad, encontramos otra pequeña de madera en sus proximidades.


Cruz del Navegante
Referencias: Esta colaboración puntual es un adelanto de un «desarrollo» mas potente  de esta zona (en elaboración) que difundiremos próximamente en este blog.

Importante: El que acceda a «La Cueva del Acantilado» ASUME con consentimiento informado los riesgos que conlleva y la dificultad que representa, por lo que el autor de esta reseña DECLINA cualquier responsabilidad o imprudencia cometida por particulares o grupos organizados que realicen este recorrido.


Se advierte y recuerda que el recorrido desde el primer «jameo» hasta la «ventana» del acantilado de forma «subterránea», o el tramo final desde el tercer «jameo» bajo tierra,  hasta el final del tubo, son opciones de carácter «personal» o «grupal» bajo la  exclusiva RESPONSABILIDAD de la persona que la realiza o del guía/empresa del grupo que los traslade.

Arco del Tamaduste

Serie - Arcos Marinos de El Hierro  ( 1 )


La costa herreña es un «dechado» de virtudes que no sabemos apreciar, por ello iniciamos esta «apasionante» entrega de «valores» naturales con «encanto».

Algunos están identificados en la toponimia como «arcos», «la puente» , «los puentes», «el arquillo»,... 

Una «inmersión» en el litoral para divulgar nuestro patrimonio.

Arco de Tamaduste

Acceso: Fácil con vehículo. Aproximación a pie por terreno volcánico de costa, tras recorrer unos 50 metros hacia la Playa del Picacho.

Situación según extracto de la ortofoto de Google Maps

Hay que desplazarse hasta el marco incomparable de la pequeña localidad del Tamaduste, y desde el lateral izquierdo (hacia el mar) de «El Río de Tamaduste» entrada natural marina de baño habitual , nos encaminamos a la calle Cantil, hasta la vivienda nº10. Justo detrás de ella, encontramos el arco.

Podemos aproximarnos para buscar el mejor ángulo fotográfico.

Embate sobre el Arco del Tamaduste

Aprovecha tu visita a la isla,... descubre y disfruta lo que la «naturaleza» ha creado,...